Dejando atrás Banlung y la provincia de Ratanakiri, nos volvimos a embutir en una minivan dirección sur hacia Kompong Cham, localidad situada a la orilla del río Mekong.
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| Countryside de camino a Kratie |
Antes de llegar a nuestro destino, hicimos noche en
Kratie. de ahí es típico el
Krolan: tentempié-caña rellenada de arroz, alubias y leche de coco. El pueblo es conocido por los delfines de agua dulce del Mekong (Irrawaddy dolphins). Sinceramente, no fuimos a ver a los delfines por dos motivos: la excursión vale 25$ y no te garantizan verlos. Así que decidimos pasear por el mercado, el riverside, y ver la arquitectura colonial. Casualmente conocimos a un catalán que regentaba un restaurante donde servían gazpacho. Cenamos gazpacho y lok lak (plato típico camboyano de ternera en salsa acompañado de arroz, por supuesto!). Buenísimo!
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| Krolan. |
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| Sunset over the Mekong |
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| El restaurante junto al mercado. |
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| Decoración muy original |
Kompong Cham
Muy similar a Kratie, en la orilla del Mekong, este pueblo nos gustó más. Parecía que tenía más vida que Kratie. Por la tardes, el riverside se animaba llenándose de gente local paseando, cenando...
El primer día alquilamos bicis para visitar la isla de Koh Paen, unida al núcleo urbano por un impresionante y conocido puente hecho de bambú. Maravilla de la ingeniería, construida al principio de la temporada seca y que desaparece con la crecida del río durante el monzón. Hay un peaje al final del puente: cuesta 1$ pasar.
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| Bamboo bridge |
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| Bamboo bridge vs. Kizuna bridge |
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| Al fondo, Koh Paen island |
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| Sunset |
El puente mostraba ya su mal estado, después de mucho trote.
Koh Paen island
Una vez en la isla, nuestra idea fue dar la vuelta entera pero fuimos al mediodía y el calor era insoportable para ir en bici. Paramos en un supuesto bar, pero al sentarnos resultó ser una celebración post-boda. Ellos tan amables como siempre nos invitaron a beber y a comer. La isla no tiene ningún guesthouse, ningún restaurante ni nada dirigido especialmente a turistas. Los locales cultivan hoja de tabaco, que cada día transportan y venden en el mercado. Las fotos hablan por si solas. La gente estaba encantada con la visita. Pura vida rural.
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| Transporte de tabaco. |
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| Haciendo amigos en el supuesto bar. |

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| La merienda: plátano frito. |
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| Presencia budista. |
Ya de vuelta, nos dimos un baño en el río. Servicio de bar y cabañas en el agua, hasta la puesta de sol.
Cheungkok village
Al siguiente día alquilamos una moto para visitar este proyecto ecoturístico y artesanal. Se desarrolló debido a que los habitantes no podían subsistir con el cultivo de arroz. Hoy en día además del arroz, confeccionan y venden artesanía, y crían animales.
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| Clase de inglés |
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| Confección de Kramas |
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| Fisherboy |
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| Trituradora de hielo manual |
Al atardecer, visitamos las casas flotantes de pescadores a las afueras del pueblo.
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| Cribando el grano |
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| Reparación de barca con goma natural |
Market
Por supuesto visitamos el mercado, diferente al de Banlung ( no barrizal). Aquí los comerciantes eran majísimos y todos querían salir en las fotos. Cuesta entender como pueden estar tantas horas en la esa posición y porque les gusta tanto ir en pijama todo el día.
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| Seafood disecado: sepias y gambas |
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| Carnicería a temperatura ambiente. En la mano, palo con plástico para espantar las moscas. |
Al día siguiente, mochilas y de nuevo en la carretera. En otra minivan camino de la capital, Phnom Penh.